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Es para muchos una pesadilla el buscar una vivienda para alquilar cuando tienen una mascota a su cargo pues muchos propietarios, si pueden elegir, prefieren evitar mascotas en sus inmuebles ya que, por lo general, éstas suelen relacionarse con desperfectos.

Hoy en Grupo Gestorr queremos profundizar en el tema para solucionar todas vuestras dudas.

En primer lugar, la LAU (Ley de Arrendamientos Urbanos) permite la tenencia de mascotas en una vivienda alquilada siempre que se llegue a ese acuerdo por ambas partes, arrendador y arrendatario. Por tanto, es el dueño del inmueble el que decide finalmente.

En segundo lugar, el contrato. El casero puede o no incluir en el contrato una cláusula en referencia a la posesión de animales en su domicilio. Puede incluir que está prohibido tener animales y debe respetarse, pero si por el contrario no se incluye, se entiende que no hay problema y el amo no podría oponerse a menos que el animal ocasionara graves daños a la casa y/o molestias frecuentes en los vecinos.

En tercer lugar, como sabemos que es un tema un tanto delicado, os indicamos la mejor forma de evitar llegar al conflicto. Siempre se ha dicho que hablando se entiende la gente y, en este caso, no es diferente: lo ideal es comentarle desde un principio al casero, antes incluso de la firma del contrato, la situación en la que uno se encuentra. De este modo, el propietario podrá tomar una decisión al respecto y, en el caso de no importarle el hecho de poseer una mascota, sería aconsejable incorporar en el contrato una cláusula sobre lo acordado para evitar futuros problemas.

Por último, es importante saber que con la comunidad de vecinos también puedes encontrar problemas, aunque menos importantes, puesto que, a menos que la discusión posea un desencadenante grave o que suceda un día tras otro y después de múltiples avisos todo siga igual, los derechos individuales del dueño del animal priman sobre los de la comunidad de vecinos.

Esperamos haber despejado vuestras dudas.