Internet de las cosas en tu hogar

Vivimos en una época donde una de las frases más nombradas es el “Internet de las cosas”. Y en el hogar también es posible.

Internet De Las Cosas es ese escenario donde las personas, objetos o cosas están conectados entre sí sin necesidad de estar conectados a un ordenador.

Con internet de las cosas, nos referimos a todos aquellos objetos que antes no tenían y ahora tienen conexión a internet y que están interconectados entre sí.

Los hogares se están convirtiendo gracias al Internet de las cosas cada vez más en hogares inteligentes. Ya que a nivel doméstico las aplicaciones que tiene el Internet de las cosas son muy numerosas.

Seguramente podríamos hacer que nuestros frigoríficos detectaran su contenido, y dependiendo de nuestros gustos podrían encargar automáticamente la compra por internet.

Aunque también es cierto que la domótica ya está implantada en nuestro hogar mucho más tiempo del que pensamos. Ya que cualquier sistema automático con el que contemos desde el que controlemos algún elemento de la casa, se podría considerar Internet de las Cosas en el hogar.

Con la llegada de los Smartphone vemos que la realidad ya la tenemos aquí. Ya que cada vez más en nuestra vida cotidiana podemos controlar diferentes electrodomésticos desde las apps instaladas en nuestros móviles inteligentes. Aspiradoras, cafeteras o incluso hasta las cazuelas estarán conectadas a internet.

En cuestión de seguridad, ya es posible desde el móvil controlar las alarmas de tu hogar. O incluso existen aplicaciones móviles con las que puedes regular la intensidad de las luces de tu casa o programar la temperatura del termostato.

Otras tareas cotidianas como regar el jardín también son posibles hoy en día controlarlas desde nuestro dispositivo móvil, teléfono o tablet.

La domótica en el hogar o el IdC en el hogar no es cuestión de vaguería. Todos estos avances tecnológicos además de permitir controlar tu hogar desde fuera de él suponen un ahorro de energía. Tener el encendido o apagado automático de la calefacción, ahorraría energía. Que se apagaran las luces y se subieran las persianas automáticamente también.

Y además, ¿quién no quiere que le preparen un café por las mañanas al gusto?